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Encajar o conectar: autoconocimiento

Encajar o conectar: autoconocimiento

Encajar o conectar: autonocimiento. Erradamente hemos creído que encajar en nuestros entornos es la llave de las relaciones:
Encajar en mi oficina.
Encajar en mi familia.
Encajar en mi grupo de amigas.
Encajar en la familia de mi pareja.
Encajar con los amigos de mi novio.
Encajar con el grupo de clase.

Cuando comprendemos que la acción de encajar genera una tensión, empezamos a resignificar cómo estamos viviendo. Conozco personas que encajan gracias a un personaje ficticio que, por ejemplo, recibe o emite frases en automático para mostrarse siempre amable, llevadero, educado y querido. También aquellas que construyen un look ajeno (que es parte de ese personaje ficticio) para encajar en sus entornos.

¿Entonces muchos encajan, pero cuántos conectan?

 

En realidad lo que vale y cuenta es conectar con el otro.

Una visión estrecha de las relaciones y del valor personal nos ha impedido revelarnos con nuestros matices ante los demás y creer que encajar es lo ideal. Tal vez no hemos sido conscientes de que «encajar» conlleva un proceso tortuoso que nos ha arrebatado nuestro amor propio y por supuesto, la libertad, lo cual siempre nos pasa una cuenta de cobro altísima de agotamiento y autoestima, porque el no encajar genera culpa, mientras que el no conectar genera tranquilidad.

Me explico: cuando no conectamos con alguien entendemos que fue cuestión de energía y de conciencia, lo cual no lo juzgamos pues sabemos que cada uno tiene un pasado por resolver y una historia por sanar; comprendemos que cada uno está en su proceso.

Pero cuando no encajamos nace en nosotros la culpa y saltan frases mentales como: “si yo hubiera xxxx”, “si yo fuera más xxxxx”, “si yo fuera menos xxxx”. En realidad es la voz del ego que, por un lado, siempre construye los escenarios más catastróficos porque le encanta atormentarnos y ponernos en estado de miedo, y así actuar con respuestas primarias como la de defenderse o salir huyendo; y por otro lado, es la voz que nos convence de no auto-observarnos pues le disgusta salirse de su zona de confort lo cual nos desempodera para trabajar en nosotros mismos.

El conectar genera relaciones sinceras y sostenibles en el tiempo, pues están sostenidas por la sinceridad propia y mutua.

Recuerdo cuando en el 2004 empecé a trabajar como abogada. Para la entrevista me “disfracé de mi mamá”, con sus carteras, pantalones y pashminas. Encajé a la perfección y fui contratada, pero en realidad nunca conecté ni con los socios ni con mis compañeros. Mentirse a uno mismo no solo amarga el corazón sino crea una situación insostenible en el tiempo. Por eso, en menos de un año, renuncié y empecé a trabajar en dos lugares que recuerdo con muchísima alegría y con quienes aún continúo en contacto: las emisoras Vibra Bogotá y la Radio de la Universidad Nacional de Colombia… porque la conexión sincera es la que crea relaciones imperecederas.

 

Juliana Gutiérrez de la Cuadra.

Consultora, docente y conferencista de Imagen Personal Consciente

Coaching en Conversaciones Inspiradoras

Moda Sostenible Central Saint Martins, UAL.

Personal Colour Style BF 123

 

Encajar o conectar

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